por loqax | 11/08/2026 | luisa castro, poemas
mi madre trabaja
Mi madre trabaja en una fábrica de conservas.
Un día mi madre me dijo:
el amor es una sardina en lata. ¿Tú sabes
cómo se preparan las conservas
en lata?
Un día mi madre me dijo: el amor es una obra de arte
en lata.
Hija,
¿sabes de donde vienes? vienes
de un vivero de mejillones
en lata. Detrás de la fábrica, donde se pudren
las conchas
y las cajas de pescado. Un olor imposible, un azul
que no vale. De allí vienes.
¡Ah!, dije yo, entonces soy la hija del mar.
No.
Eres la hija de un día de descanso.
¡Ah!, dije yo,
soy la hija de la hora del bocadillo.
Sí, detrás, entre las cosas que no valen.
Luisa Castro
Mi madre trabaja
Amor mi señor
Tusquets Editores
Barcelona 2005
por loqax | 11/08/2026 | luisa castro, poemas necesarios
luisa castro
los versos del eunuco
Un uso que no conoces.
al que jamás has asistido
antonin artaud
Versos como incendiarse en lechos, hundir
la espuela y dame
la trinidad oscura de tu alma,
el cajón extraño de tu cuerpo, y alta
parábola de ti,
y
yo
que vivo al otro lado del incendio
ausente y silenciada
y cantando cosas tristes, yo
tan lejos del herrero y sin alma
y un cuerpo amargo para enmudecer
tendré que decir bueno, así es, mi amor,
así es,
y quemarme en lechos, hundir
la espuela y darle
la trinidad oscura de mi alma,
el cajón extraño de mi cuerpo,
mi parábola más alta,
esas cosas que no conozco
y callo.
Me amamanta con sencillez. Recoge su lengua.
olfatea mis víveres y se va.
Vértigo y parto.
Los niños de la nieve no lo entienden.
no entienden este lugar que dejamos para siempre
cada día, para no volver, cada día.
Le cedemos al lugar todo su sitio, reducimos
cada vez incluso el tiempo, pensamos que es
mejor así, que nunca nos pertenece, lo dejamos
crecer, hacerse viejo, tirarse pedos en libertad
y nos vamos sabiendo que no se puede volver.
Cuando volvemos las paredes están llenas
de palabras.
poesía hiperión
2ª edición 1989
premio de poesía hiperión 1986
III – los versos del eunuco
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