antonin artaud · tres cartas conyugales 1 Cada una de tus cartas aumenta la incomprensión y la estrechez de espíritu de las anteriores; juzgas con tu sexo y no con tu pensamiento como lo hacen todas las mujeres. Confundirme yo, con tus razones. ¡Te...
vicente aleixandre · tristeza o pájaro Esa tristeza pájaro carnívoro; la tarde se presta a la soledad destructora; en vano el río canta en los dedos o peina, peina cabellos, peces, algún pecho gastado. Esa tristeza de papel más bien basto; una caña sostiene un...
vuelve el otoño Un enlutado día cae de las campanas como una temblorosa tela de vaga viuda, es un color, un sueño de cerezas hundidas en la tierra, es una cola de humo que llega sin descanso a cambiar el color del agua y de los besos. No sé si se me entiende:...
fernando pessoa · libro del desasosiego, 115 …desdeñable como los fines de la vida que vivimos, sin que queramos nosotros tales fines. La mayoría, si no la totalidad, de los hombres vive(n) una vida desdeñable, desdeñable en todas sus alegrías, y desdeñable en...
poética · joaquín giannuzzi La poesía no nace. Está allí, al alcance de toda boca para ser doblada, repetida, citada total y textualmente. Usted, al despertarse esta mañana, vio cosas, aquí y allá, objetos, por ejemplo. Sobre su mesa de luz digamos que vio una...
il mio supplizio il mio supplizio è quando non mi credo in armonia giuseppe ungaretti i fiumi los ríos ...